Un Testimonio Poderoso: Familia Valencia Valenzuela
En entradas anteriores tuvimos la oportunidad e analizar la Proclamación para el Mundo a cerca de las Familias, y lo presentamos como una esperanza de un mundo mejor para aquellos que escuchan y hacen caso de dicha proclamación.
A continuación presento en esta sección una familia, una familia sencilla, hermosa y con desafíos pero llena de amor. Es una familia cuyos miembros buscan seguir a Jesucristo por encima de todas las cosas, haciendole a él el centro de su vida familiar y que tuvieron la voluntad de dar su testimonio en una entrevista a cerca de la proclamación para el mundo otorgada a las familias en el año 1995.
Espero disfrutes estos testimonio de la familia Valencia Valenzuela, donde sus miembros: Sergio, Paula, Maria Paula y Gabriela, testifican del amor del Salvador en sus vidas y de la bendición de vivir los principios, las recomendaciones y las exhortaciones de "LA FAMILIA: Una Proclamación para el Mundo".
Entendiendo que para el Padre Celestial la familia es en si el plan de felicidad (todo está diseñado incluso la iglesia, para ayudar a la familia a volver a su presencia). La proclamación es tan clara‼️ que te dice exactamente la función de cada integrante. Y tiene un sentido categórico, es como un mandato. No está movido o no será cambiado o adaptado a los cambios sociales.
Yo llevo siete meses de ser miembro de la Iglesia y en detalle no he estudiado la proclamación , pero desde que comencé a conocer la iglesia, veo que todo en ella, está centrado en proteger la familia, todos los principios se dirigen a cuidarla.
Por el correspondencia en la primera respuesta, el plan sin la familia no sería plan. Carecería de sentido, el Señor diseño el plan por y para la familia, no al contrario.
Empezando que no podemos heredar o volver al padre si no es por medio del matrimonio eterno.
Que no hay otro proyecto, trabajo que este por encima de cuidar, fortalecer los vínculos de nosostros como esposos. Cada decisión está medida por cómo nos afectará, la relación. Así sea una decisión sencilla, tal como ir a un lugar o no, las relaciones (amistades) con otras personas, inversiones. Yo siempre pienso en cómo no incomodarlo, si traerá algún beneficio o malestar. Visto también desde el plan del Señor.
Yo entendí lo que el padre quiere para mí, me bendijo con la mujer que yo necesitaba, para poder volver, ahora entiendo para qué estoy en esta tierra, antes no estaba seguro que pasaba después de la muerte. Y ahora me quiero sellar con ella, porque ya no es hasta viejitos o hasta que muramos.
Nos da emoción la pregunta porque yo he tenido muchos momentos agradables con amigos pero los paseos con mi" Lora y loca" son mejores. Ya no es lo mismo los viajes sin ella . Disfrutamos mucho pasear sobre todo dónde ella es como niña y verla feliz y a mi me gustan los mismos lugares (ríos, campo, caballo, pezca, comer).
En los lugares que escogemos vemos la mano del señor yo veo los detalles en una pequeñísima flor el diseño de los animales sus colores y pienso en tanto amor y empeño que Jesucristo puso en el diseño de esta casa para nosotros. Podemos sentir su amor.
Los hemos superado no preguntado: ¿Por qué?... "Dios vera"
Algunos desafíos han sido de salud y la incertidumbre que esto causa y la crianza y ver a los hijos tomar sus decisiones que los afectan negativamente.
Con respecto a los temas de salud, que justo ahora estamos expectantes me he arrodillado y recordado que yo aunque no me acuerde acepte, todas estas experiencias porque entendí el plan, que serán lo que necesito para acercarme al Padre porque me harán más fuerte y que me se la fuerza y se haga su voluntad.
Con respecto a los hijos me pongo en el lugar del padre donde aveces a el con todo su poder solo le queda ser un espectador silencioso y respetar el albedrío.
Lo ayudan a uno a mantenerse enfocado está ya es mi decisión de vida y seguir ahí, firmes.
Para mí no son como una camisa de fuerza son más bien un manto que da seguridad. Me dan esperanza porque están llenos de promesas y generan una relación se amor con el Padre. Así como yo siento el amor de mi esposo cuando veo su dedicación y que por voluntad e iniciativa propia cuida de mi, se esmera por la relación, me siento una y procuro dar también; entonces se juntan dos fuerzas y voluntades así siento que es lo mismo con el padre por medio de los convenios.

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